miércoles, 20 de octubre de 2010

Cap. 38 Nuevos ¿amigos?

-¿Cuándo crees que despertará?
-Cállate Matthew.
-Esta bien, pero no me trates de ese modo. Sabes que no es mi culpa.
-Lo se, lo se...- se oyó un suspiro- Es que me siento tan culpable... Si no la hubiera dejado ir sola en plena noche en un bosque desconocido, seguramente no estaríamos en esta situación.
-¡Por todos los cielos Thomas! Eso no tiene sentido, en todo caso sería culpa de Peter.
-El punto no es quien tiene la culpa. Lleva inconsciente más de una hora...
-Bueno, quizás si te...
-¡Matt, no tengo ganas de discutir! Lárgate.
-Ay pero qué mal humor, de acuerdo, hasta luego.
Nadie contestó.
¿Qué había pasado? Lo último que recordaba era la cara de terror de Thomas, cuando vio... Un momento. ¿Qué rayos había visto? No recordaba nada más. No quise abrir lo ojos, estaba tan cómoda en aquel lugar. Eh... Sí, tampoco sabía dónde estaba. Lo único de lo que podía estar segura era que Thomas estaba a mi lado y, al parecer bien. Hubiera identificado esa voz incluso a millas de distancia. Me quedé en silencio escuchando su respiración entrecortada, quizás no estaba del todo bien... ¿Y si él estaba herido y aún así estaba allí sentado conmigo en vez de reposar? Me sobresalté, eso no podía ser. Todo era mi culpa, al parecer lo único que podía hacer era enredarle la vida a Thomas.
Me levanté bruscamente y abrí los ojos de sopetón. De inmediato lo lamenté.
-¡Ay!- la cabeza me daba vueltas; me sentía tan mareada como nunca antes lo había estado. Pero, de pronto, ya no sentí nada pues él estaba allí...
Efectivamente, Thomas se encontraba a mi lado. Se acercó a mi casi corriendo y me rodeó con sus brazos. Sentí su respiración en mi nuca mientras permanecíamos abrazados, me besó en la cabeza y sin separarse de mi susurró:
-Oh, Elizabeth. Me tenías tan preocupado... ¿Cómo estás? ¿Te duele algo?
-¿Q-qué pasó?- musité, de nuevo confundida.
-Es una larga historia, ya te la contaré pero necesito saber si te encuentras bien.
-Yo... Eso creo- susurré. Él seguía muy cerca de mi, y no pude evitar sonreír al ver sus ojos frenéticos tratando de indagar si no estaba mintiendo y realmente estaba bien- ¿Qué sucedió?- pregunté una vez más.
-Eso puede esperar. Ahora debo ir a buscar a Sophie para decirle que despertaste.
-¿Quién?
Pero antes de que pudiera decir nada más, Thomas se había marchado.
Miré a mi alrededor y me di cuenta de que no podía estar en el mismo lugar en el que había estado cuando me desmayé. Me encontraba en una especie de tienda, de un verde muy opaco; y ya no estaba acostada en el duro suelo del bosque, ahora estaba en una superficie acochada y bajo mi cabeza habían muchas almohadas. A mi lado había lo que parecía un botiquín de primeros auxilios, pero cuando traté de volverme a ver qué más me rodeaba me volvió a invadir aquel mareo terrible y preferí recostarme y esperar a que Thomas volviera con... ¿Sophie? ¿Quién rayos era Sophie y por qué la buscaba Thomas?
Respiré profundo y cerré los ojos. Cuando dejaba de pensar me sentía un poco mejor, así que eso intenté. Comenzaba a quedarme dormida cuando alguien entró a la tienda. Miré a la entrada y a Matt acercandoce con una enorme sonrisa, parecía bastante animado.
-¡Hola! ¿Cómo te encuentras?
-Hola Matt. Supongo que bien...
-Oh no te preocupes, te pondrás mejor.
Sonreí.
-¿Podrías explicarme qué pasó?
-Bueno, es una larga historia.
-Tengo tiempo- dije muy curiosa como para que el hecho de que fuera una larga historia me molestara en lo más mínimo.
Me miró a los ojos, como analizando si realmente estaba lista para oír lo que tuviera que decir.
-Bueno, supongo que igual tendrías que enterarte después. La cosa está así: estamos en un campamento del ejército inglés.
-¿En dónde? ¿Cómo rayos llegamos a un campamento del ejército inglés? Vamos Matt, no juegues conmigo...
-¡Hablo en serio! Déjame explicarte. ¿Recuerdas cuando llegamos a aquel bosque? No se si te fijaste pero yo estaba un poco... extraño.
Claro que me había fijado, cuando le preguntó a Thomas dónde nos encontrábamos se podía ver claramente en su rostro que esa pregunta escondía algo; pero yo estaba tan distraída con mis propios pensamientos que no se me ocurrió preguntar.
-Eh... Sí, creo que me di cuenta.
-De acuerdo, pues era porque antes de desertar del ejército, tuve la intención de hablar con el padre de Thomas y negociar mis opciones. Por supuesto, a último momento me acobardé; pero fui capaz de llegar hasta su tienda y pararme en la puerta para pensar por última vez en lo que haría. Estaba ocupado con alguien, quizás si no hubiera sido así yo habría entrado, pero no es el punto. Oí un poco de su conversación, hablaban sobre un campamento cerca de un bosque en Francia. Sabía que estaban cerca de los rieles del tren, pues no querían que los soldados que mandarían se incluyeran en la batalla en si, tan sólo les interesaba que "vigilaran". Quizás fue por eso que una bomba cayó tan cerca de el tren, seguramente descubrieron su posición y trataron de ahuyentarlos... Como te has de imaginar, no lo lograron. Cambiaron el campamento de posición, por supuesto. Pero no lo alejaron mucho, cerca de donde los descubrieron es el último lugar en el que pensarían en buscarlos. Lo siento, me fui por las ramas... ¿Dónde estaba? Ah, sí: pues al detenerme a pensar oí esto, y aunque no le presté mucha atención por un extraño motivo no se borró de mi mente, siempre lo tuve en cuenta. Podríamos llamarlo coincidencia.
-No creo en las coincidencias...
-La verdad yo tampoco-sonrió-. El punto es que cuando nos internamos en aquel bosque no pude evitar pensar en ello, pero tampoco le di importancia; sólo sentía curiosidad. Yo me fui a dormir, y la verdad esa parte de la historia sería mucho mejor contada por Thomas...-sonrió retorcidamente, lo que al principio no comprendí, y entonces le dije:
-Vamos Matt, tu debes saber lo que pasó. Dime lo que él te contó-volvió a sonreír, ya sospechaba de qué hablaba... ¿Es que nunca se podía tomar nada en serio?
-Pues... Me dijo que pasó la noche con una hermosa señorita mirando a las estrellas....- su sonrisa era exactamente de la clase que los niños traviesos usan cuando saben que han hecho algo mal.
Me vinieron los colores al rostro inmediatamente, pero tampoco pude evitar sonreír.
Le saqué la lengua como una niña pequeña antes de apremiarlo para que continuara.
-¡Oh Matthew, no necesito que me cuentes esa parte! Vamos, ¿que pasó entonces?
Rió estruendosamente antes de continuar:
-Bueno, Thomas trataba de despertarme mientras tu buscabas la manta; por supuesto al principio no tuvo muchos resultados-rió maliciosamente-, pero de pronto dejó de molestar y se volvió. Pensé que se había rendido, pero en ese momento gritó tu nombre... Jamás había oído tanta histeria, nerviosismo y preocupación al mismo tiempo... Me pareció extraño y me levanté. El corría hacia ti, y tu estabas en el piso sin moverte. Pensé que algo realmente malo había pasado -puso los ojos en blanco-, y me asustaste muchísimo -rió.
-Oh, ¡concéntrate! ¿Por qué me desmayé?
-Pues porque eres una gallina.
Le puse cara de pocos amigos, y agregué:
-De acuerdo, si no quieres que me cuentes tendré que pedirle a Thomas que lo haga.
Traté de levantarme y me detuvo.
-¿Sabes lo que me haría si te dejo levantarte antes de que traiga a Sophie y ella diga que puedes?
Ya me estaba frustrando.
-¿QUIÉN RAYOS ES SOPHIE? ¿Qué nos trajo aquí Matt? Habla rápido y sin rodeos. ¿Alguna vez dejarás de tomártelo todo como una broma?
-El día en que muera-rió-. Pero no te desesperes, trataba de darle suspenso a la historia.
-Pues no lo necesito, gracias. Sigue hablando ¿qué paso después?
-De acuerdo, de acuerdo. En el campamento oyeron a alguien en el bosque, y mandaron a Peter a revisar. Él tomó tu manta y se la llevó al campamento, claro, me vio allí dormido. Y no te hubieras desmayado si Thomas no hubiera estado tan distraído diciendo cosas cursis a la luz de la luna-volvió a reír. Sí, definitivamente todo lo convertía en una broma, pero quizás fuera verdad... Yo lo distraje... Fue mi culpa... Pero ¿de qué me culpaba? No sabía ni siquiera que pasaba exactamente.
-Supongo que eso es mi culpa...- dije apesadumbrada.
Él dejó de reír.
-Vamos Beth, sabes que estaba bromeando. No fue culpa de nadie...-y volvió a componer una sonrisa maliciosa- Bueno, quizás de Peter...
-¿Quién es Peter?
-Un cretino, no vale la pena conocerlo.
Los dos reímos. ¿Acaso nunca terminaría de contarme nada?
-Bueno, cuando te encontramos Thomas comenzó a buscar entre los arbustos para ver lo que te había asustado. Sabes lo terco que es, y más cuando se trata de lo que más le preocupa- volteó los ojos-. El punto es que al final trajo a Peter. Tendrías que haber visto la cara de Thomas cuando él le explicó todo... Estoy segura de que si no hubiese estado tan preocupado por ti le hubiera roto la cara de un golpe. Nos dijo muy 'amablemente' que si queríamos podíamos ir a el campamento hasta que te pusieras bien... -pronunció la palabra como un niño que remeda a su madre. ¡Que impresionante era hablar con Matt! Era definitivamente un niño crecido, lo cual nunca adivinarías al verlo de lejos con esa apariencia amedrentadora que tenía- Entonces nos guió hasta acá y te trajimos a la tienda de la enfermería. Y todos vivieron felices por siempre...
-Ja, ja, muy gracioso. Pero me gustaría saber quién rayos es esa tal Sophie.
-Pues la enfermera.
-¿Puede estar una mujer en un campamento del ejército?
-Pues la verdad no estoy seguro. Y me da igual, ella es muy agradable.
-Oh, ¿es muy 'agradable'?- ahora me tocaba a mi hacer la broma.
No esperaba que él cayera, pero se puso tan rojo como yo lo hacía cuando me hablaban de Thomas y, aunque trató de disimularlo, echó una mirada a la entrada de la tienda como si esperara a que ella apareciera.
-¡Te gusta Sophie! JA. Oh, espera a que se lo diga...- por supuesto no pensaba decírselo, sólo quería molestarlo un rato.
-¿Quién ha dicho eso? Por supuesto que no. Sólo dije que era agradable.
-Oh sí, muuuy agradable.
Se oyeron pasos acercandoce y en ese instante su rostro se tornó incluso más rojo que el mío.
-Eh, ya vengo, debo ir a... a tomar aire...
Salió de la tienda como un bólido y lo oí mascullar algo cuando se encontró con alguien (seguramente Sophie, pues oí una risa femenina).
A los pocos segundos entraron a la tienda Thomas y una muchacha muy baja y menuda con cabello rizado de un color tan rojizo como el de Matt, tenía muchas pecas y unos grandes ojos grises. ¿Conque esa era Sophie, eh?
Thomas se acercó a mi, y aprovechando que estaba sentada, se colocó a mi lado y me rodeó los hombros con su brazo dándome un beso en la mejilla.
-Hola- saludé a Sophie mientras se acercaba a mi.
-¡Hola! Mi nombre es Sophie Walker, y soy la enfermera.
-Gusto en conocerte, soy Elizabeth.
-Thomas me ha hablado mucho sobre ti.
-Oh, ¿eso hizo?- Me sonrojé y lo miré de reojo, así que pude atisbar por el rabillo del ojo la sonrisa traviesa que tanto me encantaba dibujándose en su rostro.
-Sophie es una vieja amiga que conozco desde que vivía en Inglaterra, aunque por supuesto no sabía que estaba aquí. Tenía muchísimo tiempo que no la veía y quise contarle resumidamente lo que me ha pasado desde que dejamos de vernos.
Ella rió y me guiñó un ojo.
-Para ser sinceros, lo único que me contó fue de ti.
Los tres reímos, ya me sentía mucho mejor. Sí, Sophie era muy agradable, entendía por qué a Matt parecía atraerle.
-Bueno, a lo que vinimos. ¿Cómo te sientes?
-La verdad, estoy perfectamente.
-¿Puedes levantarte?
-Eso creo...
Thomas hizo ademán de ayudarme pero yo negué con la cabeza. Traté de hacerlo sola y para mi sorpresa ni siquiera me maree cuando me soporté en mis dos pies.
Me hizo una serie de preguntas y luego de analizarme con ojo clínico concluyó que no debería tener ya nada.

-Muchas gracias- le dije sonriéndole de oreja a oreja mientras los tres salíamos de la "enfermería".
Seguíamos en el bosque, eso era obvio. Habían muchas tiendas en un claro, colocadas en forma circular. Todavía estaba oscuro, aunque ya despuntaba el alba en el horizonte. Me sonrojé.
-¿Te despertó Thomas tan sólo pata venir a verme? Hubiéramos podido hacerlo mañana... Oh, estoy tan apenada...
Miré con reproche a Thomas, pero a el no le importó. Me sonrió tan hermosamente como siempre, al parecer nada podría arruinar la felicidad que le causaba verme bien.
-No te preocupes linda. No ha sido ninguna molestia; pero la verdad ahora si estoy muy cansada... Mi tienda está por aquí - señaló una a la derecha de nosotros- ya he acomodado una cama para que duermas allí. Te vendría bien un poco de descanso.
-Oh gracias- le dije realmente agradecida, y entonces me volví a Thomas...- Eh, buenas noches...
-Buenas noches, descansa- me dio un beso en la coronilla y luego me rodeó con sus brazos. Al separarnos me dio un beso en la mejilla y cuando nos disponíamos a caminar cada uno por su cuenta un hombre alto y muy delgado con cabello rizado de color ceniza y ojos oscuros salió de una tienda y caminó hacia nosotros.
-Veo que ya despertó...- Por su tono grosero y lo que Matt había dicho, ese debía ser Peter.
-Sí...- dijo Sophie secamente.
-Pues será mejor que en cuento puedan retomen su camino. No nos conviene tener civiles en el campamento.
-Tu sabes bien que yo soy tan soldado como tu. Sam también estuvo en el ejército, tenemos derecho a estar aquí.
¿Sam? Sin que los demás lo notaran, Thomas me dedicó una mirada de advertencia. Ya mañana le preguntaría...
-A demás, aunque fuéramos civiles el deber del soldado es proteger a su nación y a su pueblo- agregó Thomas más irritado cuando Peter no respondió-. Los tres somos ingleses, así que entramos en la categoría de "pueblo". Mi padre era el general Arthur Masen, a mi parecer quizás yo tenga incluso más derecho que tu de estar en un campamento militar.
Miró a Thomas con rabia, y cuando no supo qué más decir, agregó:
-En cuanto puedan se irán.
Dio media vuelta y entró a la tienda de la que salió.
Sophie suspiró y movió de un lado a otro la cabeza.
-Supongo que te preguntarás el nombre de ese adorable caballero- dijo sarcásticamente-. Su nombre es Peter, y se cree mucho porque el general lo ha dejado a cargo mientras va a investigar a los alrededores.
-¡Oh! ¡Pero si es un dulce!
Las dos nos reímos, pero al parecer a Thomas no le causó gracia.
-Buenas noches- me dijo dulcemente pero con un tono amargo en sus ojos- duerme bien, ya hablaremos mañana.
Me besó en la mejilla y desapareció en otra tienda mientras Sophie y yo nos dirigíamos a la nuestra.

9 motivos para escribir(::

Xcaret dijo...

Pues la verdad a mi me gustó y me alegro que un oso u algo parecido los hubiera atacado. Pero me dejaste intrigada, que pasó? quien es Peter? quien es Sophie? Y dónde están? publica pronto, cuidate, besos, adiós.

Patricia :D dijo...

Un poco flojo? xD si me has dejado con unas ganas de seguir leyendo.. jaja

Espero que completes el capitulo yaa eh? :D
(pero quien es Sophie? O.o)
Besoos!

NONI TRU dijo...

quien es sophie?? mmm...

oye me estoy probando de escritora pasas?? http://mimundodoble.blogspot.com/ ya va poquito avanzada perdon por no decirte antes es que tantos blogs que sigo me confunden y le avise a otro blog por que crei que era el tuyo upsss

PK dijo...

OMG!!!!
peter: todo un personaje pues...
Thomas: se paso de encanto..
Matt: no puedo creer q nuestro matt este en esta situacion.
Eli: siempre ella, tan lokita hahaha

q mas te puedo decir??
q no me lo esperaba? q no pensaba q iban a parar a un canpamento??

pues no no me lo esperaba!

FELICIDADES POR ESTE CAP!

xoxo
Pk

floremi! dijo...

Hola..soy flor de famosos disney y otros!
para participar fijate en la entrada de mi blog que dice:WEB DEL MES

y ahi leela bien que dice lo que tenes que hacer :)

Besoss!!! Y FIJATE QE AHI TE DICE LOS DATOS QUE TIENES QUE DEJAR! :)

floremi! dijo...

Y ve rapido y encribi tu web..que el concurso pronto empezara!!

MUCHA SUERTE SI PARTICIPAS! :)

floremi! dijo...

Si..ya de una estas imcripta :)

Comienza ahora...y pone el boton para que te voten :)!!!

besos!!

SoMbReReRa^^ dijo...

Hola!! me gusta mucho tu blog, gracias por pasarte por el mio. Escribes muy bien, he leido un cachito solo, porque quiero leermelo desde el principio.
Ya te contare!

Nos vemos!

Xcaret dijo...

oh, ahora se de quien hablaban, que bien que a Matt le guste alguien, ya era su turno de ser molestado XD. Publica pronto, cuidate, besos, adiós.

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